EVOLUCIÓN DE CONCIENCIA (Y ESPIRITUAL)

1.7- EVOLUCIÓN DE CONCIENCIA (Y ESPIRITUAL)

Una descripción más detallada puede verse en el libro Polinizando mi vida.

Si el método forma, el método científico da forma a nuestro pensamiento, excluyendo de la realidad todo aquello que no pase el filtro de la racionalidad y rigor científico. Su reduccionismo llega al límite de considerar real y verdadero sólo aquello que ha sido demostrado mediante el método científico. Por lo tanto la realidad se limita a lo constatado y demostrado.  Por ello no es de extrañar que quienes han sido formados bajo este paradigma positivista, no den crédito a la posible existencia de otros niveles de realidad y excluyan la subjetividad en la construcción del conocimiento. Ello nos lleva a ver el mundo desde una óptica rígida y reducida en la que no caben las interpretaciones subjetivas. Dicho paradigma proclaman la separación entre objeto y sujeto como criterio de objetividad.

  • (hasta 1989). Durante la mayor parte de mi vida profesional, la dediqué al trabajo y demás compromisos, durante 12h diarias, no posibilitando otras reflexiones. La conciencia espiritual estaba prisionera de la cultura dominante y ni siquiera me preguntaba si existían otro tipo de verdades. Como ciudadano informado, era consciente de las dictaduras políticas, pero no de la dictadura científica que determinaba qué debíamos entender por realidad y qué no. Pocos eran conscientes de ese tipo de dictadura que era asumida por la sociedad y los medios como el modo racional y humano de diferenciar la verdad del error, lo real de lo imaginario, lo que era creíble y lo que no. La ciencia era, y sigue siendo, el baluarte de la evolución y el progreso.
  • Toma de conciencia. (1990-2003) Los viajes a Latinoamérica (Venezuela, México, Argentina, Chile, Brasil) y los contactos con compañeros de profesión, comenzaron a producir determinados efectos sobre mi actividad docente. La rigidez metodológica comenzó a flexibilizarse al incorporar nuevos recursos con mayor carga cognitivo-emocional anteriormente ignorados. Tal era el impacto de las vivencias en estos países que al volver a las clases, los propios alumnos sentían que había cambiado algo en mí. Yo mismo lo notaba y comprendía que conectaba mejor con los alumnos y se implicaban más. Interactuaba, resaltaba lo positivo, les reconocía, generaba situaciones nuevas y sorprendentes, iniciaba las clases con música, poesía, relatos, frase impactante, situaciones de humor,…

  • Ampliación de conciencia. (2003-2007) El año sabático fue sin duda el de mayores cambios, no sólo por la producción y proyección internacional, sino por despertar el interés de otros planos de conocimiento, de percepción y de Conciencia. Comencé a interesarme por la física cuántica, la Transdisciplinariedad, los campos de energía, las experiencias espírita y espiritualidad. En este proceso de transformación y mirada interior fue fundamental la orientación de M.C. Moraes. Ella desempeñó un papel clave en este cambio de mirada respecto a la Transdisciplinariedad, complejidad y sobre todo a la evolución interior. La participación en el II Congreso Mundial sobre Transdisciplinariedad en Vitoria (Brasil) me permitió comprender que la ciencia y la espiritualidad no son nociones contrapuestas, sino complementarias, que la emergencia del nuevo paradigma basado en los avances de la neurociencia, la física cuántica, la psicología sistémica se conectan con la sabiduría oriental y con ciertas creencias religiosas. Hubo un cambio conceptual y una emergencia de la sensibilidad y la espiritualidad como condición humana que aspira a la trascendencia estableciendo vínculos con lo divino.
  • En busca de sentido. (2007- 2012) Todo iba cambiando de sentido de manera lenta e imperceptible. La racionalidad científica del control y el rigor, la linealidad racional, la verdad como fruto de ese proceso racional, la realidad como algo impuesto desde fuera, iba dando paso Pero tenía que dejar de lado la linealidad racional, la lógica científica y las evidencias demostrativas. Llegué a pensar que el camino más corto para evolucionar hacia niveles más amplios de conciencia era vivir de cerca el dolor, la desolación, la adversidad. Es como si Dios se revelara a través de momentos amargos y dolorosos en los que nos retraemos en el mundo interior. Es allí donde le escuchamos mejor. Eso ocurrió con los grandes profetas. El estudio de casos de adversidad creadora me indicaban que la adversidad extrema era una oportunidad para poner a prueba la creatividad, pero también para evolucionar y crecer interiormente. Naturalmente no todos lo consiguen. Algunos derivan hacia otros derroteros de autodestrucción.
  • Transformación y crecimiento. (2012…) Si creatividad la definimos en términos de transformación, el proceso de crecimiento (transformación interior) es un proceso creativo. Así entendida cobra sentido el concepto de creatividad de la corriente humanista de Rogers, Maslow, From que entienden la creatividad como autorrealización, como experiencia cumbre. En tal sentido la persona es causa y efecto, sujeto y objeto de dicho proceso. Ampliamos así el concepto clásico de creatividad a aquellos agentes y colectividades con capacidad de generar emergencias nuevas, desde la célula, tal como sugiere Lipton, a civilizaciones como propone Toynbee a través de élites creativas.

Fue entonces cuando intenté pasar del conocimiento proporcionado por las lecturas a la práctica. ¿Qué es eso del crecimiento interior? ¿En qué consiste? ¿Cómo ponerlo en práctica? Más por visión que por verdadero conocimiento comencé a dar los primeros pasos.….

Lo más importante es que esto tenía sentido para mí, al margen de mi formación humanística y científica. Había puesto en marcha el proceso de transformación y crecimiento espiritual. Y recalco lo de “espiritual” porque es una palabra que no debe asustar a cuantos trabajan a nivel científico. Decir “espiritual” es como decir social, inteligencia, creatividad, imaginación, porque todas ellas son cualidades humanas.  Y no debiéramos avergonzarnos de utilizarla. Había iniciado el proceso de transformación, pero quedaban otras cuestiones a las que encontrar sentido. ¿Por qué sigo aquí? ¿Cuál es mi misión? Aún me queda mucho por aprender.

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