MIS MISIONES

1.8- MISIONES

Una descripción más detallada puede verse en el libro Polinizando mi vida.

¿Para qué vine y por qué sigo en este mundo? Entiendo que es una pregunta que surge en la madurez de la vida. La pregunta triple sería: ¿Quién soy, de dónde vengo y a dónde voy? Todos hemos venido para algo y eso es lo que pretendo descubrir. Es una pregunta que no suele plantearse hasta que no se llega a la madurez. Incluso algunos no se la plantean en toda la vida porque va más allá de la cultura en la que estamos inmersos. Como dice Ubiratan d’Ambrosio, estamos encarcelados en una jaula de oro y no nos percatamos de ello. Han tenido que pasar 70 años para que me planteara esta cuestión. Y para ello tuvo que haber un acontecimiento doloroso y adverso. Dios nos habla en el silencio de la adversidad. 

Haciendo memoria, encuentro cuatro momentos en los que mi vida pudo estar en peligro. A los 7 años una grave afección de los riñones que me impidió orinar durante varios días con fiebre alta que hacía temer por mi vida. A los 16 años estuve a punto de ser atropellado por un coche, debido a mi imprudencia. El desplome del avión en plenos andes chilenos vivido como final de trayecto vital. La última y más grave fue la trombosis. Ello me ha llevado a descubrir tres misiones principales en mi vida

a) Crecimiento y Desarrollo interior. La enfermedad grave, y en general las situaciones vividas con mucho dolor, son indicadores de un cambio, de un salto en otra dirección. Tomamos conciencia de cosas que antes no dábamos importancia. Valoramos lo humano, espiritual y personal por encima de otros valores o impulsos materiales. Se crece interiormente ampliando dicha conciencia en las relaciones con los otros. Hasta que un día te das cuenta que si sigues vivo es una oportunidad para crecer interiormente, desarrollando actitudes, creencias y hábitos como la bondad, la generosidad, el desprendimiento, la empatía, el cuidado, la ayuda a los demás. Si tuviera que elegir una tríada conceptual para orientar mis acciones serían las tres Leyes del Universo: Evolución, Armonía y Vibración. Leyes que nos hemos saltado muchas veces y hemos pagado las consecuencias.

b) Plano relacional y social. En segundo lugar llegué a entender, tras salir sin secuelas de la trombosis pulmonar, que si seguía vivo tenía una misión de nexo y ayuda a otras personas. No era suficiente con evolucionar personalmente. En mi caso, tras repasar mi trayectoria y experiencias vividas en el pasado entendí que debía cumplir una misión mediadora y de servicio. Eso me contrariaba un poco porque nunca sobresalí por inclinaciones prosociales. Ahora debería compensar esa vertiente pensando en lo que podría hacer a partir de los dones y competencias desarrolladas. “Un sueño es solo un sueño cuando lo soñamos solos; pero cuando lo soñamos con otros, comienza a hacerse realidad”. El papel mediador y nexo entre personas fue algo que entendí rápidamente porque había vivido experiencias haciendo de interlocutor entre personas desconocidas.

No es por azar que nos encontremos con otras personas en la vida. Existe una conexión de conciencia y tal vez misión compartida. Jung lo llama sincronicidad y Zancolli el misterio de las coincidencias. Darse cuenta de esto significa evolucionar en dirección a un plano superior de conciencia. Ese nivel de Conciencia de la que hablan Laszlo, Goswami, Braden. Somos en tanto estamos en conexión con los demás, comenzando por los más próximos.

c) Evolución hacia una conciencia de Cambio global. Desde el año sabático en Brasil y tras el encuentro con Joan de Deus en Goiânia (2004) comienzo a percibir que tengo un compromiso con la Ciencia y la comunidad educativa. En este cambio de Conciencia también tuvo mucho que ver M.C. Moraes. Ya había dado el salto al nuevo paradigma emergente o ecosistémico y estaba mentalmente convencido de que la ciencia tradicional dejaba fuera muchos fenómenos que no explicaba. Era una mirada a través de un tubo que sólo permitía ver la realidad que le permitía el pequeño hueco. Le faltaba una visión amplia, sin limitaciones.

Algunas personas llegan a expandir su conciencia hasta percatarse que el sentido de su vida no acaba en sí ni en los más próximos sino que su misión es contribuir a un cambio de armonía global con la naturaleza, sociedad y universo; a ese movimiento generalizado de cambio de visión o paradigma. Pasar del tener como valor predominante de la ola industrial al Ser como sujeto educativo. Estamos viviendo cambios globales importantes impulsados por las crisis y cataclismos naturales. Son alertas sobre la vida de expoliación del planeta. Está emergiendo una conciencia global que afecta a la naturaleza, a la economía a las políticas, al trabajo e incluso a la democracia. Los patrones educativos están agotados. Necesitamos cambiar los sistemas, aferrados aún a la transmisión de conocimientos en lugar de la comprensión global.  Esta página pretende contribuir a esta tercera misión.

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