Reconocimientos y distinciones

2.7 RECONOCIMIENTOS Y DISTINCIONES

No me puedo vanagloriar de importantes reconocimientos institucionales porque no los tengo; pero dada la imagen del espejo inicial, tampoco los preciso ni echo a faltar. Valoro más la cercanía y la satisfacción de cumplir con mis compromisos y responsabilidades profesionales y personales. Me reconforta más el trabajo bien hecho y la resonancia cognitiva y emocional que puedan tener mis palabras en quienes las escuchan o leen.

 

Con todo, valoro los reconocimientos y distinciones recibidas porque ellos refuerzan las acciones que los motivaron, acrecientan el compromiso, avivan la responsabilidad que ellos representan  y contribuyen a impulsar los valores humanos subyacentes. Resultan ejemplarizantes. Para mí, tales reconocimientos son motivo de agradecimiento al tiempo que de compromiso. De ellos también he aprendido el valor psicológico del reconocimiento (Reconocer es recrear), la humildad para recibirlos y el vínculo con la institución que los otorga. Son gestos que nos honran. Mencionar dichos reconocimientos aquí es como retornar a la Entidad mi gratitud.

 

Valoro como reconocimientos a mi trayectoria docente y creativa:

– Felicitación del Secretario del IPVM (1983).

– Biografía en Who’s who in the World (2000) y Who’s who in Spain (2003).

– Citación reiterada en The International Handbook of Creativity. (2006)

– Reconocimiento de la Secretaría de Educación de Jalisco. (Guadalajara, México, 1996)

–  Asesorar la Reforma boliviana de Educación, en Área de Expresión y Creatividad (1997)

– Congreso homenaje de la Asociación Venezolana de Creatividad. (Caracas, 2004)

– Reconocimiento de la EMI (Bolivia) por primer curso de doctorado (La Paz, 2009)

– Reconocimiento y homenaje de la Facultad de Educación y Dpto DOE (Barcelona 2017)

 

– El entonces Secretario del Instituto Politécnico Virgen de la Merced (IPVM), R. Rodríguez, escribe en el informe emitido el 14 de diciembre de 1983: “Constan en su expediente diversos informes de felicitación a su labor de impulso y actualización didáctica, provenientes del Director del CESEDEP (Ministerio de Trabajo), del Delegado Provincial y del Director del Centro”. Este escrito fue el mejor estímulo a mi labor docente que reforzó mi entrega total a la enseñanza, intentando innovar en las aulas. Los reconocimientos no tienen por qué otorgarse al final de la vida. En los inicios de la profesión tienen una mayor efectividad para transformar a las personas.

 

– La distinción de ser referenciado en Who’s who in the World (2000) y Who’s who in Spain (2003), por mis contribuciones al estudio de la Creatividad. En  ningún momento lo busqué. Fue sorprendente e inesperado. Lo curioso es que apareció primero en el Who’s Who internacional que en el de España. En esos años está muy lejos de tales reconocimientos.  Sin duda quien lo propuso debía saber de mí más que yo mismo. O al menos más de la relevancia que podrían tener mis aportaciones a la creatividad.  Lo cierto es que me hizo ilusión y fue un motivo más para seguir investigando, escribiendo y estimulando la creatividad.

 

– Fue para mí un honor y una sorpresa, descubrir un buen día que en el libro The International Handbook of Creativity,  había un capítulo con el título History of Creativity  in Spain. Estaba escrito por  M. D. Prieto y editado por J. Kaufman y R. Sternberg (2006). En el que salía citado más de 20 veces, y varias páginas describiendo mis aportaciones, junto a R. Marín, D. Prado y F. Menchén. Una vez más descubrí que mi trabajo tenía algún sentido, que se estaba proyectándome a nivel internacional, que tal vez tenía alguna misión específica en este sentido.

 

– Placa de reconocimiento de la Secretaría de Educación del Estado de Jalisco, Universidad del Nuevo Sol, “por su valiosa aportación en el Diplomado de Creatividad en la Educación”, siendo Coordinador Julián Betancourt. (Guadalajara. México, 1996). La década de los 90 representó mi proyección internacional, siendo México, Bolivia y Venezuela los países en los que dejé mi semilla de la creatividad. Fueron numerosos los cursos y Conferencias realizados en Jalisco y mucho lo que aprendí.  La conexión fue tan grande que llegué a publicar en Trilla el libro “Creatividad y Formación” como material para el Diplomado en Creatividad.

 

Asesorar la Reforma boliviana de Educación entre 1997-1999, en el área  de Expresión y Creatividad, fue para mí un reconocimiento más que un trabajo. Representó un reto llevar a cabo la formación del profesorado de educación física para reconvertirlos en profesorado de Expresión y creatividad. No resultó fácil porque era un profesorado de muchos años de docencia contrario a dicha transformación. Sin embargo, gracias al clima distendido y creativo, a una escucha activa y a las personas coordinadoras, se consiguió un cambio en actitudes como nunca había visto. Este Encuentro dio un vuelco en mi vida, tanto profesional como personal. Años después traslado a la Escuela Normal Simón Bolívar (UMSA) el proyecto de Investigación EDIFID que estaba coordinando en España, gracias a la implicación de la profesora y arquitecta M. Mallea. Algo de mí quedó en esas tierras de gente acogedora y mucho de allí vino conmigo.

 

Congreso-Homenaje de la Asociación Venezolana de Creatividad en el III Encuentro Internacional de Creatividad y Educación realizado en Caracas el 29 de octubre de 2004. Placa de reconocimiento en la que se lee “Saturnino de la Torre, maestro de virtudes pedagógicas y humanas que le han ganado respeto, admiración y afecto de sus innumerables alumnos y colegas”. Este tipo de reconocimiento  suelen predominar tras la muerte, con lo cual tiene un valor honroso, pero no de transformación. Por eso soy partidario de reconocimientos en vida. Ellos generan sentimientos de gratificación al tiempo que hacen sentir que fue útil el trabajo realizado, que uno deja huella.

 

Placa de reconocimiento de la EMI (Bolivia) en el primer curso de doctorado coordinado por Dr. J. M. González sobre Complejidad y Transdisciplinariedad impartido en La Paz (Bolivia) en la que se lee: “No hay tejido posible sin un primer hilo y un primer nudo.  Gracias por iluminar nuestros caminos del pensamiento, del sentimiento y de la acción”. La Paz, 30 de febrero de 2009. En años siguientes he formado parte del profesorado de doctorado en varias ediciones y en distintas ciudades de Bolivia (La Paz, Sta Cruz, Cochabamba). Es de justicia reconocer que el impulsor de este movimiento transdisciplinar en Bolivia es el Dr. González Velasco que, a pesar de su delicada salud, está consiguiendo dejar huella no sólo en Bolivia sino en Latinoamérica.

 

Reconocimiento-Homenaje de la Facultad de Educación y Dpto DOE de la Universidad de Barcelona en el marco del VIII Fórum de Innovación y Creatividad (INCREA) celebrado en Barcelona el día 2 de febrero de 2017. En la placa se lee: Al Dr. Saturnino de la Torre, en agradecimiento por su labor docente e investigadora en el grupo de Investigación y Asesoramiento Didáctico (GIAD) y en Dpto Departamento de Didáctica e Innovación educativa de la UB. Este reconocimiento tiene para mí un cuádruple valor: 1) Porque se hace en vida por parte de la propia institución en la que me he formado y trabajado más de 40 años. Pocas veces uno es reconocido por los suyos. 2) Porque ha sido la primera vez que se hace un reconocimiento de esta naturaleza en la Facultad y Dpto DOE. Ojala sea el inicio  3) Porque realza la labor docente e investigadora, que ha sido mi profesión a la que me he entregado de la mejor forma que he sabido. 4) Porque los impulsores de dicho homenaje (Nurias y Joan Mallart, miembros del grupo GIAD) lo llevaron a cabo a pesar de mi resistencia en favor de M.C. Moraes, los cambios y contratiempos que debieron superar. Hoy, después de haberlo vivido, les estoy agradecido porque, como humanos, precisamos evidencias de que nuestra labor profesional ha sido útil.

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